Pero no había calentamiento global, entonces ¿por qué estas nevadas?

Por Antoni Munar.

Estamos rodeados de noticias del calentamiento global, y sin embargo nos sorprenden nevadas y olas de frio que rompen récords históricos. Son más propias de una glaciación. ¿En qué quedamos entonces?

nevadas

La intuición nos hace pensar que a mas madera más fuego y al contrario, cuanta más agua menos fuego. Esta forma de razonar es consecuencia de un mecanismo de supervivencia natural que nos ha permitido sobrevivir desde la sabana originaria hasta la revolución industrial actual [1], pero con la revolución tecnológica y nuestro progresivo control de la naturaleza, nuestra capacidad de acción es más potente, y los fenómenos sobre los qué actuamos se vuelven más complejos. Correlación no implica causación (que dos cosas ocurran al mismo tiempo no significa automáticamente que una sea causa de la otra) y al contrario, anti-correlación no significa que una excluya a la otra.

¿Qué pasa entonces con las nevadas?

En primer lugar, no hay que confundir clima y situaciones meteorológicas puntuales, “el tiempo”. Como distinguir los cambios en el curso de un rio, que se esté secándose, de los remolinos puntuales que pueden ocurrir. Porque, por ejemplo, ha caído un árbol o un desprendimiento y se produce una inundación en esa parte concreta al liberarse el agua embalsada. Es cierto que al final la tendencia prevalecerá, y al no haber en absoluto agua todo estará seco, pero en el camino pueden darse estos fenómenos en apariencia contradictorios.

Entonces,  ¿ qué ocurre con el calentamiento global y estas nevadas ? ¿ Pueden ser unas consecuencias del otro? Si, y en efecto es algo que los propios modelos del calentamiento global predicen [2]. El clima en la tierra es un complejo equilibrio dinámico entre calor recibido del sol durante el día y enfriamiento durante la noche, las oscilaciones de las estaciones, zonas polares y ecuatoriales, zonas terrestres y corrientes marinas, salinidad, acción de los seres vivos y últimamente la acción del ser humano, por su escala sin precedentes.

En este equilibrio, un símil útil puede ser como si estuviéramos en una cocina, con su horno y su nevera. Por siglos, la nevera y el horno en funcionamiento han estado en equilibrio. Últimamente encendemos el horno más de la cuenta, lo que ha hecho -y aquí es donde el símil no es exacto- que la puerta de la nevera se abra más de la cuenta, y el aire frio que se escapa es lo que nos está azotando en forma de “Filomenas” varias.

Esto que parece una anécdota, es justamente lo que estudios científicos detallados parecen indicar [3]. El calentamiento global está cambiando el equilibrio entre el frío polar y las latitudes medias en el planeta, dando lugar a estos fenómenos extremos. La evidencia actual apunta a que, si no hacemos nada, en el largo plazo, la nevera dejara definitivamente de funcionar. Tendremos un horno total, aunque por el camino hayamos tenido periodos ocasionales de congelación. 

¿Qué relación hay entre el big data y el calentamiento global?

El big data ha permitido a las nuevas tecnologías poder analizar de forma más precisa y rápida el impacto que tiene el calentamiento global en nuestro planeta. Un ejemplo claro es el de los incendios de Australia. Gracias a la información recopilada por los satélites, pudieron predecir el movimiento del incendio y detectar posibles focos. En un entorno climático cambiante e incierto, los riesgos se disparan y el big data está empezando a ser útil a la hora de analizar los riesgos a largo plazo.


Si tenéis alguna duda o sugerencia, no dudéis en enviarnos un mensaje.

Deja un comentario

Datahack logo