Datahack y los proyectos “bonitos”

datahack - big data social

El análisis de datos, junto con el Big Data, parece haber encontrado su espacio en innumerables sectores laborales de modo que se ha vuelto una herramienta fundamental en nuestro día a día.

Hablamos del Big Data aplicado a los entornos financieros, al marketing digital, a la logística, a la educación, a las redes sociales… Y todo basado en gran medida a la cantidad de datos que millones de personas en todo el mundo producimos a diario, bien sea por la información personal que conscientemente suministramos a nuestro banco, escuela, proveedor de suministros online… O por aquella que se desprende de nuestro uso del móvil y las redes o simplemente la que producen los sistemas profesionales con los que trabajamos, tales como bases de datos, sensores, etc.

El Big Data aplicado a lo social

Cuando nos planteamos lo que recibimos a cambio de nuestros datos, solemos pensar en recomendaciones comerciales, ofertas… Pero olvidamos que, con el análisis de toda esta información, es posible reconocer patrones de conducta tanto propias como de nuestro entorno. Estos patrones pueden producir indicadores que ayuden a identificar situaciones de riesgo real, vital. Así surge la idea del Big Data en la intervención social, los datos al servicio de las personas.

Hace unos meses, tuvimos la enorme suerte de ser adjudicatarios de un proyecto de análisis para una gran organización española especializada en la ayuda a los más necesitados. Ya habíamos colaborado antes con organizaciones y fundaciones de este tipo en el área de formación. Por ello, desde al área de consultoría, nos pareció el paso más natural ofrecer nuestro buen hacer a la realización de este proyecto. No solo es interesante desde el punto de vista profesional sino también un proyecto “muy bonito” desde el punto de vista humano.

El proyecto requiere realizar la definición, adquisición y almacenamiento de datos de personas vinculadas de alguna manera con la organización. El objetivo es analizar el perfil de las personas mayores de 65 años, su participación en las diferentes actividades y los cambios en su situación de manera que, tras los resultados obtenidos, se puedan determinar mejoras en la gestión y en la capacidad organizativa de la organización en cuestión, alertas ante riesgos de exclusión social, soledad, deterioro cognitivo o maltrato y sistemas de predicción del abandono o inactividad.

Aplicando técnicas de análisis en los tres ámbitos más conocidos, descriptivo, predictivo y prescriptivo, seremos capaces de describir las vulnerabilidades de nuestros mayores. Por tanto, podremos optimizar las respuestas ante estas situaciones y mejorar su calidad de vida.

Un proyecto bonito

Como profesionales del sector, es reconfortante pensar que estamos poniendo nuestro pequeño granito de arena en acabar, o por lo menos minimizar, situaciones tan desesperantes como las descritas con anterioridad.

Hablamos de los datos como el nuevo petróleo. Pero a veces se nos olvida que, detrás de ellos, hay personas. En el mundo del Big Data hay espacio para todo.


Cecilia Aparicio, Data Consultant de datahack.

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