Hacia máquinas que detectan emociones reales: teoría de las emociones deconstruidas (2)

teoría de las emociones deconstruidas - hacia las máquinas que detectan emociones

La pregunta que muchos os haréis después del artículo anterior es ¿cómo plantea la doctora Feldman Barrett la construcción de emociones? Como comentamos en Innodata

The Deconstructed Emotion

Nuestro cerebro tiene una vida difícil; se pasa el tiempo recluido en nuestro cráneo. Tiene además que desempeñar la misión de cuidar a nuestro cuerpo, el cual a su vez es un mecanismo complejo, lleno de recursos y difícil de mantener. Justamente este balance o mantenimiento de los recursos del cuerpo, es lo que se conoce como Body Budget. De esta manera, cuando se producen alteraciones en este Body Budget, nuestro cerebro será el encargado de restablecer el equilibrio.

Cuando nuestro Body Budget cambia, surgen en nosotros unos sentimientos básicos denominados Affects y que son diferentes de las emociones. Como podemos ver a continuación tienen dos dimensiones una en el eje X (valence) y otra en el eje Y (arousal):

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Cómo funciona el Body Budget

Aquello que impacte nuestro Body Budget de forma positiva, motivará un Affect positivo. Ocurrirá al contrario con aquello que impacte nuestro Body Budget de forma negativa.

Hay que tener en cuenta que no nacemos ya sabiendo cómo controlar nuestro Body Budget, sino que vamos aprendiéndolo desde que somos bebés. Así es como nuestro enclaustrado cerebro puede llevar a cabo con éxito la misión de mantener nuestro Body Budget: en base a

  • estímulos externos, como por ejemplo el aire, la luz, sustancias químicas…
  • estímulos internos como dolor, opresión, escalofríos y de modelos del mundo que nos rodea, que el propio cerebro ha ido construyendo en base a experiencias pasadas.

Con todo esto, el cerebro es capaz de mapear los estímulos asociados a una cierta situación, con una experiencia pasada y actuar según un modelo aprendido. Y lo más importante, de manera predictiva, no reactiva.

Estrategia predictiva del cerebro

Esto es muy interesante: nuestro cerebro se guía por una estrategia predictivo-correctiva, no de estímulo-respuesta. La doctora Barrett y otros científicos, coinciden en que el primer tipo de estrategia es mucho más eficiente y adaptativo que el segundo. En este sentido, por ejemplo, nuestro cerebro debe hacernos sentir sedientos antes de que nos deshidratemos por completo o también hacernos sentir temor al borde de un acantilado, no cuando ya estemos cayendo.

En resumen, los modelos elaborados por nuestro cerebro se basan en experiencias pasadas, tienen como objetivo regular el Body Budget y tratan de predecir lo que va a ocurrir en nuestro entorno a cada momento. En base a esa predicción, nuestro Body Budget se modificará y sentiremos un Affect.

Las emociones

Ahora vienen las emociones: la doctora Barret las define como conceptos orientados a objetivos o metas, que construimos basándonos en experiencias pasadas.

Pongamos como ejemplo el caso de que vamos conduciendo y alguien se cruza inesperadamente con su coche delante nuestro provocándonos frenar inesperadamente. La emoción que construiremos dependerá de lo que nuestro cerebro prediga que está ocurriendo en nuestro entorno, dentro de nosotros y también de nuestro objetivo. En este caso, si lo que predecimos es que alguien intentó herirnos o que no valoró nuestra vida, nuestro Body Budget cambiará, experimentaremos un Affect de agitación y tocaremos el claxon con el objetivo de poner de manifiesto que nosotros importamos y que no nos hace ninguna gracias que atenten contra nuestra integridad.

Pero si lo que predecimos es que la persona que se ha cruzado ante nosotros tiene que ir con urgencia al hospital, nuestro Body Budget cambiará, permaneceremos tranquilos y facilitaremos la maniobra al conductor de delante. Habremos construido la emoción de simpatía o empatía.

En definitiva, la doctora Feldman describe las emociones como prescripciones de las acciones. Nos indican cómo debemos actuar de cara a conseguir un determinado objetivo.

Conclusiones

Esto es solamente un resumen de una teoría, compleja y no demasiado intuitiva, pero con bastante apoyo en la comunidad científica. ¿Servirá esta teoría para sentar las bases de un verdadero reconocimiento de emociones en los modelos de machine learning? Pensemos que, si realmente queremos que una máquina sepa cómo se construyen las emociones, tendría que tener la tarea de regular un Body Budget y para ello necesitaría algo parecido a un cuerpo… ¡interesante!


Alejandro Arranz. Data Engineer en datahack

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