IoT, Big Data e Inteligencia Artificial, ¿están relacionados?

IoT Big Data e Inteligencia Artificial

Mucho se está hablando en los últimos años acerca de estas tres cosas y casualmente lo han hecho de forma consecutiva. Todo esto despertó mi curiosidad y decidí investigar un poco más acerca de todo ello y ver si entre ellas existía alguna relación. Pero, antes de nada, lo primero sería definir y ubicar cada una de ellas.

IoT

Empezaré por el IoT, siglas  que se corresponde al Internet of the Things o Internet de las Cosas. Es un concepto creado por Kevin Ashton en el año 1999, que hace referencia a “la conexión permanente de los objetos cotidianos entre sí, a través de internet y con repositorios de datos, donde ‘depositan’ la información que recogen del entorno”.

Estos “objetos cotidianos”, irían desde los más pequeños (relojes, móviles y sensores médicos, ambientales e industriales), pasando por los de tamaño mediano (televisores, frigoríficos, lavadoras y otros electrodomésticos inteligentes), hasta los más grandes (coches, edificios y maquinaria agrícola e industrial).

Los datos son el corazón de esta tecnología y su potencial es casi infinito ya que todo puede ser medido. Actualmente se estima que hay 25.000 millones de dispositivos conectados en el mundo. Para 2020, la cifra ascenderá a 50.000 millones. Con lo que se prevé que la cantidad de datos disponibles en el mundo aumente de forma exponencial en los próximos años.

Big Data

Lo de la generación de datos no es algo exclusivo del IoT, es inherente a la actividad humana. Lo venimos haciendo desde que las épocas más antiguas de nuestra historia (los sumerios crearon la escritura en tres o cuatro a.C.). Pero algo muy interesante es que más del 90% de los datos existentes en la actualidad han sido creados en los últimos dos años y el 80% de esta información es no-estructurada, es decir, que no tienen estructura interna identificable. Es un conglomerado masivo y desorganizado de varios objetos que no tienen valor hasta que se identifican y almacenan de forma estructurada. Por ejemplo, dentro de las tablas de una base de datos.

Este aumento en la velocidad de generación de datos se empezó a marcar en el año 2005, cuando nace la web 2.0, donde predomina el contenido creado por los usuarios. Ante esta nueva situación surgió Hadoop, un framework “Big Data”, capaz de hacer frente a lo que se conoció como las 3 V’s (Volumen, Variedad y Velocidad, aunque últimamente se han ampliado a 5 v’s del Big Data), es decir, fue capaz de procesar una gran Volumen de información, Variada (no solo texto sino también audio, imágenes, etc.) y que se generaba a mayor Velocidad. Así, el Big Data puede definirse como la recolección y procesamiento masivo de información (estructurada, semiestructurada y no-estructurada) que tras ser organizada, sirva para extraer información útil.

Con el tiempo Hadoop fue madurando, en 2009 se creó su primera versión estable, y entorno a él surgieron herramientas que la ayudarían en su tarea, formando lo que se conoce como ecosistema Hadoop. Así, en 2012 se produjo lo que se conoce como el Big Data Bang. En este año, también surgiría Spark, otra de las grandes herramientas del Big Data, que junto con Hadoop, marcó el camino a seguir en este campo.

Inteligencia Artificial

Por último, estaría la Inteligencia Artificial (IA), que fue definida por John McCarthy en 1956, como “Conjunto de técnicas que sirven para dotar de inteligencia a una máquina”. Es decir, un conjunto de programas informáticos, basados en algoritmos, que imitan el comportamiento humano.

Teniendo en cuenta esta definición y el hecho de un algoritmo es un conjunto ordenado de operaciones que llegan a un resultado, la cantidad y grado de organización de los datos es vital para el desarrollo de la inteligencia artificial. Respecto a esto, un dato interesante es que la IA se viene investigando y desarrollando desde 1956, pero ha sido a partir de 2016 cuando está empezando dar resultados que la están catapultando. Algo similar ocurre con el IoT; aunque empezó a utilizarse en 1999, su uso y desarrollo masivo no se ha hecho hasta 2017.

¿Tendrá todo esto que ver con que el hecho de Big Data Bang se produjera en 2012?.

Pues lo cierto es que sí, y es que el desarrollo y maduración de las tecnologías Big Data ha permitido una mayor capacidad de almacenamiento de datos procedentes del IoT (y otras fuentes) y el procesamiento y análisis de estos para generar grandes conjuntos de información estructurada, que sirvan para entrenar los algoritmos y llevar la IA a unas metas no conseguidas hasta la fecha.

IoT Big Data e Inteligencia Artificial

De hecho, estas sinergias existentes en el Big Data, el IoT y la IA, son la base para el desarrollo de los Smart Systems (Smart  Cities, Smart Health, Smart Home, etc.)  de los que tanto se habla actualmente y que dicen, serán el futuro de la humanidad.


Javier Moralo, Data & AI Creative de datahack

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